En muchos casos, como el de los cómics japoneses, hay gente que se dedica no sólo a escanear o conseguir el material original, sino también a traducir. Esto permite que, por ejemplo, se pueda leer una publicación de origen japonés en Estados Unidos mucho tiempo antes de que esta pueda ser publicada en occidente, salteándose así cuestiones legales y de imprenta que retrasan meses y/ o años la llegada del material.
La editorial estadounidense Marvel Comics -conocida popularmente por la creación de numerosos personajes emblemáticos del género de superhéroes como Los 4 Fantásticos, Spider-Man, Daredevil, Capitán América, Los Vengadores, Iron-Man, Hulk y X-Men- ha optado por un sistema alternativo: Por 10$ al mes o 60 anuales se puede acceder a un catálogo de 2500 cómics a buena resolución pero que no se puede bajar, sólo leer a través de un visor web que, eso si, es bastante cómodo. Otro punto positivo es que dispone de un feed al que se van añadiendo las novedades y que carga más rápido de lo que se tardaría en bajar a través de un torrent o descarga directa (que de todas formas no tarda demasiado).
Ciertamente, los cómics virtuales tienen muchas ventajas, como ser la preservación de y acceso a obras clásicas del medio y otras tales como la reducción del gasto en impresión y distribución.
Siguiendo esta línea de pensamiento, si los cómics en papel dejaran de existir, los fans se verían obligados a comprar via web, hasta que surja un método de piratería para poder descargarlos. Si consideramos que a medida que las tecnologías avanzan, se pueden usar dispositivos móviles como iPod o celulares para leerlos en el tren o donde sea lejos de una computadora, esta teoría se ve reforzada.

¿Está el futuro de los cómics en la web? Marvel parece apostar a que es una fuerte posibilidad, sin embargo es difícil responderlo con seguridad. La ventaja que tiene la industria del cómic por sobre, por ejemplo, la del periódico impreso, es que el periódico requiere una lectura inmediata y, valga la redundancia, periódica. El caso de los cómics es más elástico, pues es posible comprar varios números de una misma colección e ir leyéndolos de a poco. También está la cuestión del coleccionista que demanda sus colecciones impresas en papel. Al igual que otros ítems de colección, los cómics aumentan su valor con el tiempo, mientras más difícil sea conseguirlos, más cuestan -sólo la primera aparición de Spider-Man en el #15 de la serie Amazing Fantasy, publicado en 1962, se encuentra hoy alrededor de los $50.000, en buen estado-. Si los cómics dejaran de imprimirse, esto se acabaría, aunque por otro lado los cómics impresos hasta entonces posiblemente tendrían un valor mayor.
La movida de Marvel, sin embargo, es bastante astuta, pues contempla todas estas posibilidades. Se adapta a las nuevas tecnologías y complementa sus servicios tradicionales con los nuevos.
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